Marco Aurelio

fue un emperador y filósofo romano, y uno de los principales representantes del estoicismo imperial. Nació en Roma, en el año 121, en el seno de una familia muy adinerada. Esta fortuna le posibilitó importantes influencias políticas y acceso a cargos públicos. Marco Aurelio heredó el cargo de emperador en el año 161, tras la muerte de Antonino, su tío político y padre adoptivo. Su gobierno estuvo marcado por constantes conflictos militares, catástrofes naturales y la llamada peste antonina, la primera pandemia de la humanidad que produjo la muerte de unas cinco millones de personas. Sin embargo, y a pesar de la guerra, se destacó por su compromiso con la justicia y el deber. Marco Aurelio se enferma y muere en el año 180, en Vindobona (actual Viena). Su muerte expresa el fin de la pax romana –ese período inaugurado con Augusto que se caracterizó por la expansión territorial de Roma y la lealtad de las provincias– e implica un cambio de época para el Imperio y para la historia de Occidente.