Descripción
Mucho antes de que llegara el sida para erigirse como dios exterminador de la homosexualidad en los años 80, la figura del taxi boy había sido y siguió siendo el gran protagonista de la muerte marica, una presencia difusa pero obligada en la sección policiales. El brazo ejecutor del triste final tan anunciado para el destino del hijo puto. En el marco de la sentimentalidad y el sexo clandestino, el taxi boy ha sido históricamente el gran fantasma. ¿Qué desea? ¿Qué busca? ¿Cómo se inicia un joven en el camino de la prostitución? En ese cruce de líbidos donde la disputa por la bandera de la heterosexualidad es parte del asunto pero no lo es todo, se inscribe Nombre de guerra. Esta novela avanza pionera en los años 90 y sigue siendo única en ese camino que la lleva al encuentro de este personaje clave de la sexualidad masculina. Contra todo juzgamiento o idealización, lejos del principio de silencio turbio, Claudio Zeiger asume el punto de vista, o mejor dicho, los puntos de vista de esta figura maldita. Reconstruye en sus personajes, historias políticas e íntimas. El recorrido del yire se completa aquí con una pieza clave. ¡Por fin los chicos del sexo y de la calle pueden alardear de tener un cuerpo literario!





