Descripción
Este ensayo desnuda el rol fundamental de la diplomacia argentina en la disputa por el frente externo de la última dictadura militar, a través de la implementación de una estrategia basada en el silencio, la negación y el ocultamiento de las denuncias por violaciones a los derechos humanos cometidas entre 1976 y 1983. En las más importantes embajadas de Europa y de Estados Unidos, y en los principales organismos internacionales, como la ONU y la OEA, el cuerpo del servicio exterior argentino fue clave para que los represores pudieran evitar una pronta condena internacional contra la Junta Militar.
El protagonismo que esos funcionarios ejercieron al servicio del terrorismo de Estado no había sido hasta ahora suficientemente estudiado. El trabajo de Rodrigo Lloret viene a saldar ese vacío. A través de decenas de entrevistas realizadas a funcionarios y diplomáticos argentinos y extranjeros que ejercieron tareas relevantes durante los años estudiados, y en base al acceso de documentos desclasificados del Ministerio de Relaciones Exteriores, el Comité de Derechos Humanos de la ONU y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, que se publican aquí por primera vez, esta investigación ofrece información desconocida y valiosa para una relectura de lo que representó esta época tan oscura de la historia reciente argentina.





